Entre amor, sexo y vivir

George Gross: mujeres y pulp
9 mayo, 2013
Guerra, cuerpos y sangre
16 mayo, 2013

Entre amor, sexo y vivir

Contradicciones. Forzar situaciones…no se que es peor si ser consciente que un hombre solo te quiere para tener sexo, porque nadie le hace las felaciones que tú le haces. O haya otros que no puedan llegar a acostarse contigo.

En las dos situaciones, eres la misma mujer. El mismo cuerpo. Cierto que no son las mismas ganas. Seguramente el problema no es solo de ellos, a saber qué les pasa por la cabeza en ese momento. El problema también es tuyo. ¿El sexo puede ligar con todo?

¿Es una forma de expresión como cualquier otra? ¿Es lo mismo decir te tengo mucho aprecio, que me caes tan bien que no me importa acostarme contigo?   

sensualidad  vivelsexo

Generalmente las relaciones empiezan con una pasión desenfrenada y a medida que pasa el tiempo, va decayendo. Se transforma. Puede diluirse o escurrirse por el desagüe. Dicen que es enfermiza, adictiva, que no podríamos soportar vivir con ella mucho tiempo, con la pasión, digo. Por eso, se convierte en amor. ¿Pero qué es el amor? Creo que es la primera vez que aparece este término en Vivelsexo. Quizá no sea la primera pero no son más de tres, seguro.

Me cuesta manejar esa palabra, y solo son cuatro letras. Sencillas y fáciles. A otros les cuesta follar…

Situaciones de carne llenas de sentimientos y de sentimientos cosificados, almidonados. Seriados. ¿Vivir o existir? VIVIR, siempre. Aunque en muchos momentos no sepas qué hacer, las reacciones no sean las esperadas… Porque tenemos que seguir aprendiendo. Porque me gusta descubrir tu cuerpo, a ti que aún no te conozco y ti que ya lo he hecho, me ha encantado olerte, morderte…

wantuch vivelsexo

Porque con respeto, podemos ir a cualquier sitio, no hay final. Sin él, mejor que ni nos recordemos.

Solo te pido y te pediré una cosa, a ti y a todos los que vengan detrás. Se tú no fuerces nada. No te engañes, no forcemos lo que ya sabemos que no existe.

Deja que me suelte el pelo, que me agarre a tu cintura y que pueda oler algunos de los kilómetros que tenemos por delante, somos libres.

Libres de follar como queramos, con quien queramos, con quien podamos. ¿En alguna ocasión te has obligado a hacer algo que no te apetecía? ¿El momento actual nos empuja a un sexo muchas veces forzado o banal? 

* Pensamientos de una noche de invierno. 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *